El Archivo Gráfico de la Nación en Peligro

batmobile3En Buenos Aires, importantes documentos que hacen a la historia de la Argentina, se encuentran amenzados.
El Archivo General esta funcionando, superando los límites de su capacidad, ya que según los especialistas, está soportando más peso estructural que el indicado, y falta control ambiental, para la preservación de los documentos.
“Los problemas son estructurales, porque en el edificio actual (Alem 246) no se pueden controlar la humedad, la polución ni la temperatura -menciona en una nota al diario La Nación otorgada por el especialista en historia fotográfica Luis Priamo-. Y tampoco tiene sentido hacerlo, porque llegó al máximo y ya no soporta más peso estructural.”
El original del Himno Nacional Argentino, las cartas secretas de Perón, el testamento del Generál San Martín, están entre los 18 kilómetros de textos que guarda. Entre los que más sufren por esto están los valiosísimos archivos de cerca de un millón de fotografías -como la famosa colección Witcomb-, cuyas placas son especialmente sensibles a las condiciones ambientales. Y, paradójicamente, los textos posteriores a 1850, ya que antes de esa fecha eran de un papel más noble, que resiste mejor el paso del tiempo, según señala Eduardo Oliver, titular de la Cátedra de Conservación del Papel en la Universidad del Museo Social Argentino .
“Yo me imaginaba un desastre total, pero cuando llegué, me sorprendí porque no era así”, retrucó la flamante interventora en la institución, Graciela Bercoff, una abogada cordobesa de 40 años que fue convencional constituyente y diputada nacional por Córdoba, además de profesora de Derecho Constitucional en la Universidad Nacional de Córdoba.
Eduardo Saguier, especialista en Historia Colonial del Conicet, opina que los problemas no son exclusivos del Archivo General de la Nación: “En todo el país se venden o queman archivos, como los judiciales, por falta de espacio. Es catastrófico”, Sin embargo, las quejas se acumulan. “El archivo está condenado, ubicado en uno de los peores lugares de la ciudad en materia de contaminación. Y la solución de filtraciones, baños y ascensores debió ser sólo parte de la rutina de mantenimiento”, según Carlos Chiaramonte, director del Instituto Ravignani de Investigaciones Históricas de la Universidad de Buenos Aires. Porque uno de los problemas más graves es que hoy, cuando cualquier persona -no hace falta identificarse como investigador, basta con ser mayor de edad- solicita un documento, se le entrega el original. “Por el contacto directo se van afectando textos valiosísimos, y los censos o diarios, que son de los más consultados, tienen un desgaste profundo, cuando el material comienza a resquebrajarse, directamente se lo saca de circulación, con lo cual se pierde una fuente muchas veces única. La solución, que sería pasar el material a otro tipo de soporte (digital, microfilm) para evitar el contacto directo, apenas está en pañales. Mientras tanto -y aun cuando están fuera de contacto humano-, otros males aquejan al material archivado: Oliver recuerda haber encontrado documentos que habían sido atacados por hongos “a causa de una falta de limpieza periódica”.