EVENTO DE COLECCIONISTAS Y TIEMPO LIBRE

iramainRécord histórico para un Picasso 55.006.000″Mujer de brazos cruzados”, un conmovedor Picasso de la época azul, fue subastado anoche en Christie’s de Nueva York por 55 millones de dólares. Es un récord absoluto para la obra de artista español, que, tal como anticipó ayer La Nación tenía una estimación de precio reservada y todos los ingredientes para escalar la cima de las cotizaciones.

Desde la fiebre del mercado de los años ochenta, una seguidilla de altos precios convirtió las obras de Picasso en las más buscadas por coleccionistas y museos. El récord anterior fue logrado por Las Bodas de Pierrette, en la casa Drouot, de París. Curiosamente, este récord también tiene acento galo, porque el actual dueño de Christie’s es el francés François Pinault, propietario también de las famosas Galerías Printemps.

Entre aquel récord y éste, el mercado de arte vivió una década recesiva interrumpida solamente por los altos precios de Picasso, el artista capaz de movilizar a los compradores contra viento y marea, que ejerció siempre una enorme fascinación entre el público norteamericano. Basta recordar la formidable retrospectiva del MoMA, a comienzos de los ochenta, y el suceso de la venta de la colección de Víctor y Sally Ganz, en 1997. Los Ganz, un joyero y una ex empleada de Macy’s, consagraron su tiempo libre y sus ahorros a comprar cuadros luego de asistir a una muestra de Picasso cuando el español era un debutante en la escena internacional. Al vender tres años atrás parte de su colección cosecharon más de 200 millones dé dólares, incluido El sueño, un retrato cubista de una de sus amantes rematado por 49,4 millones de dólares.

Además de los argumentos marketineros, que siempre han rodeado la obra del autor del Guernica, la pintura rematada anoche tenía la calidad sublime de una obra de museo, un pedigree impecable y formaba parte de uno de los períodos más cotizados en la producción del malagueño. Son años de bohemia y de descubrimientos, en los que se afianza un estilo personal y la certeza de una vocación que Picasso vive de manera extrema y apasionada. Esa obsesión monocromática refleja la tristeza y el vacío que dejó en su vida la pérdida de su gran amigo Casagenas.

Por si algo faltaba para estimular la fiebre “pícassiana”, pocas semanas atrás fue confirmada la decisión del Museo de Arte Moderno de Nueva York de abrir su sede temporaria en Brooklyn, mientras se concretan las reformas que convertirán al MoMA en un museo modelo siglo XXI, con una muestra consagrada a Pablo Picasso. Seguramente, la flamante senadora por Nueva York, Hillary Clinton, será la encargada de cortar la cinta inaugural.